El mercado de medicamentos genéricos no sólo no acaba de despegar, sino que el año pasado se estrelló en España. Desde que se lanzaron al mercado las versiones bioequivalentes de los fármacos de marca que han perdido su patente comercial, tan sólo han logrado arañar una cuota de mercado del 6,5%, muy lejos del 30% de media de los países de la Unión Europea. En 2008, las ventas de genéricos incluso retrocedieron en comparación con el crecimiento registrado por los fármacos innovadores, según el informe presentado ayer por la asociación de laboratorios de genéricos (Aeseg).
El sistema de precios de referencia diseñado por la ex ministra de Sanidad, Elena Salgado, es uno de los principales frenos de la industria de genéricos en España. El director general de Aeseg, Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, denunció ayer que este sistema de reducción de precios está "agotado" y es "injusto y perjudicial" para los fabricantes, al imponer una revisión constante de precios que "pone en peligro la fabricación de genéricos y la viabilidad económica de la industria farmacéutica de genéricos".
El resultado de este sistema, que afecta al 20% del mercado español de medicamentos, es su escasa efectividad a la hora de controlar el gasto farmacéutico, ya que se concentra sobre la parte del mercado más débil, recortando precios que ya son un 40% más baratos que las marcas a las que sustituyen.
El verdadero motor de la factura de medicamentos siguen siendo, por el contrario, los fármacos innovadores de mayor precio, que explican cinco puntos de los seis que creció el año pasado el capítulo farmacéutico. La factura del Sistema Nacional de Salud asciende ya a 12.248 millones de euros, según el último dato de agosto, sin que la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, haya tomado todavía cartas en el asunto, pese a los malos augurios que llegan de la Comisión Europea sobre el "alto riesgo" de las finanzas públicas españolas y la necesidad de acometer reformas en las pensiones y la sanidad.
La industria de genéricos denunció ayer además los retrasos administrativos en la autorización de nuevos genéricos y prácticas anticompetitivas en España derivadas del permanente conflicto de patentes que enfrenta a los laboratorios innovadores y los de genéricos, lo que está mermando la capacidad de estos laboratorios para crecer y generar ahorros para el sistema sanitario público. Según Aeseg, se ha constatado un aumento de demandas judiciales en España contra los fabricantes de genéricos con la finalidad de retrasar el lanzamiento al mercado de las versiones genéricas. Esta estrategia judicial hay que enmarcarlas dentro del procedimiento abierto por la Comisión Europea para investigar prácticas anticompetitivas en el sector farmacéutico.
Otras acciones que la Dirección General de la Competencia de la UE está mirando con lupa son los acuerdos entre empresas para bloquear la salida de nuevos fármacos genéricos, el uso de patentes múltiples para proteger el mismo medicamento a través de una maraña de derechos de propiedad intelectual o el lanzamiento de versiones mejoradas de escasa aportación terapéutica para renovar las patentes que los protegen.
Además de la revisión del actual sistema de precios de referencia, una de las propuestas lanzadas por la patronal de genéricos para reanimar este mercado es rescatar el llamado "copago asimétrico", es decir, incentivar el uso de genéricos reduciendo en diez puntos la aportación del 40% del precio que realizan las personas activas cuando compran un medicamento genérico en la farmacia o fomentar su prescripción entre los especialistas médicos.
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