La revisión semestral de precios menores que entró el vigor el pasado 1 de julio vuelve a traer de cabeza a la botica española.
Vuelven los problemas de siempre (dificultades en las devoluciones al no figurar el precio en el envase, complicación en la gestión del stock y el control del margen, faltas y conflictos en el suministro...), pero esta vez acrecentados por el hecho de que es la primera revisión que se hace a los seis meses desde la entrada en vigor de la última y por la mala situación económica que se respira (ver CF de la semana pasada).
Para conocer al detalle estos problemas, CF ha querido visitar varias oficinas de farmacia para comprobar in situ los problemas con los que se está encontrando el boticario en estos primeros días.
Sin tiempo para los cambios
En líneas generales, todos coinciden en que la nueva lista no llega en buen momento, ya sea por la crisis económica o por lo precipatada que ha sido su entrada en vigor, ya que en muchos casos afirman que apenas han tenido tiempo para aclimatarse a la anterior y para poder adaptar el ritmo de trabajo. De ahí que aseguren que el objetivo regulador de esta medida sobre el gasto no se corresponde con los problemas que origina en la gestión de la botica: "Lo que origina es una nueva pérdida de dinero", apunta una de las boticarias consultadas.
Además de los problemas ya conocidos que genera en la botica, otros colectivos también han denunciado que la nueva lista no llega en el mejor momento. Uno de ellos es la patronal de medicamentos genéricos, Aeseg, que en su día solicitó ante la Administración que su entrada en vigor fuese aplazada a raíz de la desaceleración que está sufriendo el mercado de EFG, que en 2008 vio como su crecimiento interanual fue de apenas un 2,7 por ciento.
OVIEDO
"Esto lo que origina es una nueva pérdida de dinero"
Por Covadonga Díaz. Oviedo.
"Ha habido tantos descensos que ya a éste último no le hago ni caso". Así lo expresa Isabel Nestares, titular de una oficina de farmacia en el centro de Oviedo. Considera que la revisión semestral de precios menores que acaba de entrar en vigor es "una más" que lo que realmente origina "es una nueva pérdida de dinero".
Para Nestares, un vistazo al listado de precios vigente en 2003, por ejemplo, y al actual le sirven para comprobar los descensos que se han producido: "El omeprazol ha pasado de unos ocho euros a dos y el ibuprofeno de 5,17 a dos euros. Con esta progresión no sé a donde vamos a llegar".
Una de las preocupaciones de Nestares es la pérdida de credibilidad que puede ocasionar que, por ejemplo, un ibuprofeno se venda a ocho euros y otro a dos: "Parece que hemos comenzado a hacer cosas ilógicas. Son cuestiones difíciles de entender por parte del usuario de la farmacia".
VALENCIA
"La revisión semestral hace más difícil nuestra labor"
Por Enrique Mezquita. Valencia.
Para Isabel Almazán, farmacéutica en Valencia, el haber pasado a una revisión semestral de precios menores supone complicar aún más la labor de los farmacéuticos, ya de por sí difícil, "porque disponemos de poco tiempo por la cantidad de trabajo diaria". En su opinión, "además de estar pendientes de los precios, de trabajar con un stock mínimo por el cambio de precios, de llamar a almacenes y de minimizar las posibles faltas", deben emplear "más tiempo con los pacientes para explicarles que no pueden llevarse determinado fármaco porque no ha bajado de precio y que hay que dar el genérico".
En esta línea, señala que, "aunque es fácil que los farmacéuticos captemos la dinámica, una persona mayor, por ejemplo, no lo va a entender nunca", remarcando que "obviamente, esos pacientes sólo pueden venir a la farmacia a pedir explicaciones". Sobre la crisis, considera que "afecta más a la venta libre y parafarmacia que a fármacos con receta, ya que a la enfermedad no se le puede decir que hay crisis". No obstante, reconoce que "se nota un poco en las cuentas finales".
BILBAO
"Se traduce en tremendos problemas de operatividad"
Por Jon Múgica. Bilbao.
La farmacéutica vizcaína Flavia Erazo entiende que impulsar una revisión semestral de precios menores es "una locura que ocasiona problemas tremendos de operatividad, toda vez que el profesional no acaba de conocer cuál es la reducción del margen y ve dificultades para la rotación del stock". Y añade: "Esto genera trastornos en las farmacias al no coincidir con la orden de precios de referencia, lo que obliga a una revisión permanente de los precios y genera el desaliento del farmacéutico, que acaba por perder el control del stock".
Entiende que la decisión también afecta al sistema sanitario: "No tiene sentido incentivar en el País Vasco una política de prescripción de genéricos entre los profesionales y que éstos vean cómo sus pacientes llevan un fármaco de marca que tienen un precio menor que el propio genérico".
También cree que esta revisión semestral es una medida precipitada: "Muchas farmacias no conocían aún el 1 de julio los listados definitivos de precios".
BURGOS
"Con 24 horas de antelación no se puede organizar nada"
Por Inma Salazar. Burgos.
Alejandro Ridruejo, farmacéutico en la Plaza Mayor de Burgos, critica la tardanza en la comunicación de la nueva lista, que llegó a su oficina el martes 30 de junio: "No ha habido ninguna planificación; con 24 horas de antelación no se puede organizar nada".
Entre los perjuicios que va a originar esta primera revisión semestral de precios menores, Ridruejo señala problemas de suministro: "Al final, lo que ocurre con esto es que para una molécula concreta, por ejemplo el topiramato, puedas tener cincuenta marcas de genéricos distintas y empiezas a pedirlos y puede que no los tenga ni Cofares; donde antes había topamax y otras dos marcas, ahora hay 60. ¿Quién tiene todo eso en la farmacia? Nadie".
En su opinión, el hecho de que la revisión sea cada seis meses obedece sobre todo a "una cuestión de dinero, de presupuesto, porque al Ministerio no le salen las cuentas". |